A propósito de residencia [itinerario de intuiciones]. Por Luciano Burba

Estas prácticas no son ni nuevas ni privativas de las artes plásticas (si bien me referiré a estas últimas, me interesaría relacionarlas con otras, como por ejemplo las que realizan los futuros médicos especialistas). Es un tipo de migración temporaria, que puede ir desde los 15 días a los 4 años (según las que pude rastrear) y puede ser en el mismo lugar en que uno vive o en alguna zona alejada, en grandes metrópolis o en desolados parajes. Durante este tiempo los residentes se visten de propios o de ajenos (según quiénes y dónde sea la estadía) y formulan propuestas de producción, investigación, formación, circulación, curaduría, etc. Es ante todo una situación de intercambio, donde quienes llegan y quienes/donde están no serán los mismos luego de ella. Como todo intercambio puede ser más o menos desigual.

Tal vez motivadas por deseos y necesidades diversas de anfitriones y huéspedes. Las que conozco son pensadas y gestionadas por artistas, pueden ser pagas o no, y están financiadas por iniciativas públicas y privadas.

Casa13 decidió acentuar el carácter de casa que desde hace unos años tomó este proyecto afectivo/formativo/de arte, y para este año centralizó su programación en este tipo de práctica de intercambio. Fui invitado a coordinar estos programas, y pensé que lo mejor sería armar un equipo de trabajo – julia tamagnini, andrea molina, juan paz, emilse barbosa- que permita pensar más profundamente esta nueva propuesta.

Creo que es un intento de evitar la endogamia, proponer nuevos interrogantes, cuestionamientos, desnaturalizar el equipaje con el que se llega así como el lugar en el que se dormirá (litera, cama, suelo, bolsa de dormir).

Todo esto no es sencillo, sin duda, pero debo reconocer que en estos cuatro años dentro de la especialidad se despertaron en mí actitudes y filosofías de vida que jamás pensé que estuvieran en mi interior. Tus compañeros de residencia dejan de ser solo eso sino que pasan a formar parte de tu familia. Aprecias la alegría de estar vivo al salvar a una persona y la angustia del sufrimiento o la muerte de un paciente.
Son muchos sentimientos que se van viendo reflejado durante este tiempo y sin duda que todo esto, de una forma u otra, te ayudan a crecer como persona.

Me gustaría dar respuestas incompletas a algunas de las preguntas que plantean:

La situación de una residencia ¿podría ser un intento de someter al residente a un conjunto de condiciones controladas?

La idea de someter plantea una disparidad: hay quien tiene el poder de someter y otro que no puede escapar de él. En este caso es el residente quien decide, quien se postula a vivir unas situaciones más o menos controladas. Siempre hay condiciones más o menos explícitas (aunque no necesariamente pensadas como límites rígidos) al igual que en otras situaciones del arte: museos, espacios no tradicionales, galerías, salones, etc., con sus lineamientos éticos/estéticos/políticos/ideológicos y sus condicionamientos físicos.

El arte/los artistas, al igual que muchas otras áreas del ser humano, se ven afectadas y modeladas por el entorno, y éste se modifica a partir de aquellas. Es una relación dialéctica en la que se dan redefiniciones permanentes en su interior.

El tener que empezar la veloz curación de los pacientes de la sala a las 6 de la mañana para poder estar en quirófano a las siete y cuarto; el tener un montón de ingresos y hasta que le agarrás la mano y te organizás con todas las tareas que se te asignan, no poder dormir más de 3 horas por día, la estructura tipo servicio militar… son varias cosas que te generan al principio una opresión de pecho.

Pero no todo es sufrimiento o hay que pensar que es un despotismo, sino más bien que estamos en presencia de una época de cambios muy grande, donde estudiar ya no es nuestra única responsabilidad sino que nos estamos metiendo de a poco en el mundo de los “adultos”… y de una manera bastante drástica!!!

¿Qué implica ser residente? Significa tener una dedicación exclusiva durante cuatro años para tu formación dentro de una especialidad. Y la cirugía varía mucho de otras especialidades (sobre todo las clínicas) ya que no solo durante este tiempo se tienen que apilar un vagón de conocimientos sino que también hay que sumarle la habilidad con las manos.

-condiciones controladas (preguntaría también por quiénes y con qué objetivos)-

También está el aspecto ambivalente, entre pensar la residencia como una temporada de trabajo intenso o como una colonia de vacaciones. Antojadizamente podría compararse a la residencia con las dinámicas propias del turismo, con esa extraña sospecha de que la posibilidad organizada de frecuentar lugares diferentes es ya por sí misma la garantía de su equivalencia.

Depende de la concepción del trabajo, del ocio y del arte que tengan las partes en cuestión y la valoración que de los resultados hagan los lectores de esas experiencias. Es oportuno citar el trabajo de Lucas Di Pascuale* para desarrollar en la Rijksakademie de Ámsterdam en el que pone en tensión las dos nociones.

Hay quienes aseguran que en un mundo unificado es imposible exiliarse: si los participantes de las residencias provienen del mundo unificado, ¿a qué llegan? ¿Puede pensarse ese espacio como un lugar de exilio?

¿Exilio? ¿En su uso más extendido? ¿Como partida forzada por razones políticas, económicas, etc.? O bien, ¿pensado como una acción voluntaria? Creo que en ambos casos es un encuentro con otra situación espacio-temporal, con otra distinta de la habitual y que aún en este estado del mundo quedan posibilidades de llegar a un lugar otro.

#

Pero así somos los seres humanos. Raros e imprevisibles. Complicados y queriéndonos complicar aún más nuestra existencia. Pero es parte de nuestra naturaleza… y doy gracias a Dios por ello.

————-

Sobre los autores:

Editores de Un pequeño deseo.

Luciano Burba: 1980- Córdoba-Santa Fe-Córdoba: casi técnico en artes visuales (E.P.A.V Juan Mantovani-Santa Fe) casi licenciado en escultura (UNC). En 2007 participé en una residencia (Ciudad de las artes, Córdoba, Argentina). También participo en otras propuestas desde el arte, colectivas e individuales, tratando de pensar de qué se trata todo esto.

Pablo Dusso**: 1980- Santa Fe: médico cirujano (UNR) residente en cirugía cardiovascular en el hospital José María Cullen, Santa Fe.

Notas:

* “Proyecto Artista Turista”, de Lucas Di Pascuale, en Un Pequeño Deseo Nº1, Córdoba, casa13, 2008.

** Yo siempre fui un tipo más bien soñador, tirado hacia la lectura larga y reflexiva. Y, si se puede decir, poco pragmático.
Es ahí donde no se termina de entender cómo un tipo como yo desde hace mucho tiempo (inclusive antes de comenzar a estudiar medicina) quiso seguir cirugía.
Ahora empiezo una nueva etapa de mi vida y, para no aburrirme, continúo con una subespecialidad que me llevará, por lo menos, dos años más de formación intensiva.

[Un Pequeño Deseo N°10 – Julio 2009 – CasaTreceEdiciones – Córdoba, Argentina – http://casa13.org.ar/a-proposito-de-residencia-itinerario-de-intuiciones-por-luciano-burba/]


Comments are closed.