Complicidades colectivas

Nancy Mansilla Residencia Casa 13 - 2009

Por Nancy Mansilla Alvarado
(Residente en Casa 13 en octubre y noviembre de 2009 – Proyecto en colaboración con Crac)

 

 

 

Sacar la palabra del lugar de la palabra y ponerla en

el sitio de aquello que no habla.

Roberto Juarroz[]

 

 

 

Estuve residiendo en Casa13[] entre septiembre y principios de noviembre. Dicha residencia tuvo como principal  finalidad  formar parte activa del equipo de trabajo de archivo del lugar que me acogió.  La casa surge a partir de una toma que su  director Aníbal Buede[] junto a otros hizo de una propiedad municipal. De este acto inaugural han pasado 16 años cosa que no es menor para un espacio que se potencia desde una propuesta independiente, lateral  y bastante alejada de lo que hoy en día es la oferta museística.

 

Reconfigurado una y otra vez, pero siempre al lado de la resistencia son las fotografías, postales, cartas, periódicos y ensayos los que nos cuentan de dichos procesos de cambio, pero también de toda la gente que vivió, transitó y se quedó por esta casa. A principios de año se formaron dos equipos de trabajo: uno de Residencias, conformado por un grupo de artistas jóvenes de Córdoba; y el Archivo, que surge de  los deseos de Belkys Scolamieri[], quien quiso comenzar  a guardar la información que se iba  publicando de cada evento de la casa, hasta que un día la caja que era utilizada para almacenar estaba llena de diverso material y fue tomada por Aurelia, Natalia, Pamela y Florencia[] quienes emprendieron la tarea de ordenar lo que habían encontrado. Tanto la Residencia como el Archivo abren una nueva puerta de acción y amplían la visión de trabajo del lugar la que siempre se da como consecuencia del querer algo, como diría Aníbal: “por los deseos”.

 

 

Pero el archivo en si mismo se comenzó a elaborar este año, debido también a que no hay muchos ejercicios de memoria en Córdoba, la rapidez de los cambios urbanos y sociales conducen al olvido, llevan a que la gente no sepa lo que ocurrió hace diez años, de ahí que aflore la idea de rescatar y activar la memoria. Es el transportar ciertos mecanismos, o acciones políticas, que surgen por carencias de espacios alternativos de acción, que respondan a esa gran cantidad de gente que produce un arte que no tiene cabida en un museo, ya que su propuesta como institución legitimadora es otra.

 

El reflexionar sobre ese sedimento que va dejando la experiencia y el paso del tiempo va dando un nuevo sentido a la casa, en palabras de Buede: “yo no creo en las revoluciones, se agotan. Me parece más interesante ir generando grietas de reflexión que tienen más que ver con nuestra vida”[], de ahí que cada una de las cosas que se realizan en Casa13 sean producto del deseo de uno y de muchos, y que determine el carácter de este espacio. Todo lo anterior se aúna en el archivo como una consecuencia lógica y particular de activar esas cuestiones políticas de vida y experiencia, como un regalo a quien quiera revisarlo, como un modo de hacer para quien quiera tomar la perseverancia y sus simbólicas dinámicas de acción en el tiempo, ya que por sobre todo ese es el regalo del espacio, que realmente es una casa y su historia es construida por todos quienes conforman su familia, y por quienes vendrán. El archivo de Casa13 es como cuando conversas con un anciano y te cuenta anécdotas, experiencias, te habla de personajes y con cada una de sus historias va

activando tu imaginación y un deseo mayor que te lleva a decir: no estoy tan perdido después de todo.

 

Es ahí donde empecé a preguntarme: ¿en qué se diferencia el archivo de casa13 de otros archivos? Primero, su manera autónoma de generar contactos entre personas y de ver ciertos modos de acción colectiva determinan su inserción dentro del contexto, lo que a lo largo de los años es un factor determinante y  mantenerlo un frente de lucha constante.  Además,  su presencia hoy está definida por que cada  elemento que se ha ido guardando ha sido de un modo natural y consciente, nadie está preocupado de si no se graba algo, o si no se saca una foto, el material llega siempre, lo que no implica que no se ordene y trabaje en lo que ya está y se proyecte pesquisar el material faltante, es fundamental en ese sentido que el trabajo del archivo dentro de la casa no pierda la dinámica que es el aura de la misma: El DESEO y como él pueda ser el motor que le de alas a esos documentos para  salir al exterior y ser  semilla y germen de acción.

 

En ese sentido el archivo que me acogió es como una ciudad y muchas, ya que habitamos y somos habitados por la historia, por esas capas de tiempo, tal como dice Néstor García Canclini sobre las ciudades: “no solo son un fenómeno físico, un modo de ocupar el espacio, de aglomerarse, sino también de lugares donde ocurren fenómenos expresivos que entran en tensión con la racionalización, con las pretensiones de racionalizar la vida social”[]. Estos fenómenos se encuentran estrechamente ligados entre sí, mezclan la geografía a los modos de vivir y convivir, donde lo masivo y colectivo desaparece por instantes apareciendo lo propio, en este caso traducido a formas de habitar y producir arte que no solo es de una ciudad o una espacio específico, sino que el constante transitar de gente de diversas ciudades o culturas nos lleva a visualizar la historia del arte de un país, de un sinfín de huellas que se hacen tramas de herencia propias y distintivas del DESEO original.

 

Mi residencia más que una circunstancia de visibilidad, se conformó de una serie de relaciones y trabajos de invitación colectiva como el ser parte de radio trece, charlas o  talleres donde  se potenció el diálogo y reflexión sobre el hacer y ser, como valor lateral y específico del lugar, certezas y extrañezas que surgen del encontrarse con lo ajeno en una mirada distinta a la del turista pero igual de distante en  principio. 

 

El estar en otro lugar produce una cierta extrañeza primero claramente con el espacio; el asomarme al pasaje Revol cada fin de semana y encontrarme con sus distintas ferias de verduras, antigüedades, artesanías, entre otros junto a mi favorito “pan relleno”  se me aparecieron como una extensión de la vida de la casa, la que se abre ciertos domingos a la gente que transita y recorre el barrio. Esa interacción con el exterior me pareció algo muy propio del lugar que me acogió, ya que no solo eran los fines de semana, bastaban unos golpecitos a la puerta para encontrarme con un sinfín de personajes nacionales como extranjeros.

 

Pero el alma de esta experiencia de residencia es más que sus modos de acción, son las personas que le dan vida, sus identidades e intereses y como ellos se encontraron con los míos; siendo la primera experiencia de este tipo tanto para los chicos de la casa como para mi, creo que fue una linda oportunidad de retroalimentar modos de vida y de hacer, además de ciertos cuestionamientos sobre la forma en la que hoy se aborda el producir arte, desde donde parte y como se proyecta; en los muchos recorridos por la ciudad sentí que existe eso que unos une: el que, para que y porque, esa resistencia que viene del alma, del representar lo que observamos a nuestro alrededor, sus relaciones, planos e incidencias, esas pieles naturales y artificiales que se arman por las distancias y cercanías de quien las observa, y estoy segura que nuestros caminos trazan juntos.

 

 

Aníbal, Flor, Aurelia, Juan, Luciano, Pamela, Natalia, Julia, Andrea, Emilse, Ignacio, Lucas, Juan, Luis, Mónica, Verónica y tantos otros…. Gracias por encontrar y hasta pronto.

 

 



[] MANSUR, Sergio. “La palabra”. En: Ellas. EDUCC. Colección De Puño y Letra. Volumen 1 .Editorial Universidad Católica de Córdoba. Argentina, 2004. Pág. 7

[]Casa13.URL en: http://www.casa13.org.ar/

[] Profesor superior de dibujo, por la Escuela Provincial de Artes Doctor Figueroa Alcorta, Còrdoba, Argentina. Curador y artista. Director de casa13

[]  Profesora superior de dibujo y escultura, por la Escuela Provincial de Artes Doctor Figueroa Alcorta, Córdoba Argentina. Docente docente de juegos creativos desde hace 15 años en una escuela asociada a la Unesco. Se mantuvo como  co-directora de casa13 por casi 14 años.

[] Aurelia Díaz, Natalia Vargas, Pamela de la Vega y Florencia Agüero. Artistas visuales y  equipo permanente de archivo en Casa13.

[] Frase obtenida en conversación con Aníbal en el living de la casa.

[] Han sido sobre todo las industrias culturales de la expresividad, como constituyentes del orden y de las experiencias urbanas, las que han tematizado esta cuestión.  GARCIA CANCLINI, Néstor. “Ciudades multiculturales y contradicciones de la modernidad” En: Imaginarios urbanos. Editorial Eudeba. Mexico DF. 1999. Pàg72


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