Y como te estaba diciendo… Por Lectura de Obra (curadores por Córdoba) [texto de la muestra]

Las cosas acá por el barrio siguen igual.

Los viejitos del kiosco siguen vivos, como el dicho viste “yerba mala nunca muere” y la Mercedes, la chica de la esquina, no quiere largar prenda con el nombre del padre de la creatura. Yo no creo que sea el Pablito como dicen, si está siempre trabajando, cómo va a ser él.

Eso sí, cada vez más problemas con la gente de la casa del frente, la de color rosita, ¿no tenían otro color para elegir? El cremita es más lindo para las casas, y qué te cuento de las festicholas que se arman, unas festicholas que no terminan nunca. Anoche los estuve chusmiando por la terraza. No sé cómo hacen, viven como piojos en costura, son como 13 viviendo en un pañuelito, vos podés creer que hasta una pelopincho tenían en el patio. Un olor a choripán subía que me llenó la cabeza de olor a cancha de fútbol. El otro día fui a pedirles dos huevos porque se me habían terminado y no tenía con qué hacerle las milanesas al Pablito cuando viniera de la Fábrica, y claro los viejos del kiosco no me quisieron fiar, hay gente mala todavía. Y como te decía, me hicieron pasar, los chiquitos esos a los gritos, ni buenos días señor, la televisión a todo vapor, lleno de cosas raras, estatuas de mujeres desnudas, unos cuadros que dan miedo, peor que entrar a un museo y esas plantas que para mí son carnívoras. Pero me dieron los huevos, no me quedó otra que usarlos para las milanesas de Pablito que venía de la fábrica, debe ser ese angelito que tienen sentado en la tapia, que parece ser más un angelito del demonio. Qué gusto para adornar una casa. Y el perro, otro, déle lametearme las patas y meterme el hocico entre las piernas, mugriento, lo deben haber traído de la calle, nada que ver con mi Negrita, que me pide para hacer sus necesidades. Hay de todo en la viña del señor. No pueden acostumbrarse a vivir como la gente normal. Te digo que a veces tengo ganas de llamar a la policía, pero me da miedo que después me hagan algo porque seguro van a pensar que fui yo, con esa gente uno nunca sabe. Y a parte en estas fechas, viste, uno tiene que ser bueno. Sino Papá Noel no trae nada y yo le pedí la remera de Belgrano. mp.

[Un Pequeño Deseo N°9 – Diciembre 2008 – CasaTreceEdiciones – Córdoba, Argentina – http://casa13.org.ar/y-como-te-estaba-diciendo-por-lectura-de-obra-curadores-por-cordoba-texto-de-la-muestra/]


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